¿Qué es el IBI?
El IBI es la "contribución" municipal que paga cada año el propietario de un piso, una casa o un local en España. Lo recauda el ayuntamiento del municipio donde está el inmueble — no Hacienda estatal — y se calcula como un porcentaje del valor catastral del piso.
El IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) es un tributo local regulado por el Real Decreto Legislativo 2/2004, texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (arts. 60-77). Lo paga el propietario del inmueble — no el inquilino — al ayuntamiento de la localidad donde se ubica el piso. Es una de las principales fuentes de ingresos de los ayuntamientos españoles.
La base imponible es el valor catastral, fijado por la Dirección General del Catastro. El tipo de gravamen lo decide cada ayuntamiento dentro de los límites del TRLRHL: para inmuebles urbanos, entre el 0,4% mínimo y el 1,10% máximo, ampliable hasta el 1,30% en capitales de provincia con servicio de transporte público colectivo. Por eso el IBI varía mucho entre Marbella, Pollença y Barcelona — misma vivienda, tipos distintos.
Se paga una vez al año, en el plazo que fije cada ayuntamiento (típicamente entre mayo y noviembre, según municipio). La mayoría permite domiciliación bancaria con un pequeño descuento por adhesión. El recibo siempre va a nombre del titular catastral a 1 de enero — si compras un piso en marzo, el vendedor le tocó el IBI de ese año salvo pacto en contrario.
Para los anfitriones no residentes que declaran en el Modelo 210 con régimen UE/EEE, el IBI es uno de los gastos deducibles principales: se prorratea por los días en que el inmueble estuvo efectivamente alquilado. Para no residentes extra-UE no hay deducción posible.
Por qué importa
Si compras un piso para alquilar y no comprobas el IBI antes de cerrar, te puedes llevar una sorpresa: un piso de 200.000 € de valor catastral con tipo 1% son 2.000 € al año que ningún huésped te va a pagar directamente. Es coste fijo del propietario, deducible en Modelo 210 si eres UE pero igualmente real. Comprueba el recibo IBI vigente antes de comprar y antes de fijar tu precio por noche.